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METÓDICOS PARA VIGILAR

La calidad de servicios de Cooperativa Norte SIS se consolida mediante el cumplimiento de estrictos protocolos de seguridad en cada objetivo, con el fin de asegurar a sus clientes rigor profesional en la vigilancia, prevención y control.

Se trata, en efecto, de procedimientos acordes a lo estipulado mediante contrato y, además, a las evaluaciones de riesgo efectuadas por especialistas en seguridad de la propia entidad.

A la manera de un reglamento interno de trabajo, los protocolos se adecuan en términos operativos a la modalidad de vigilancia pertinente según la naturaleza del objetivo.

De acuerdo con lo que se prescribe, las correspondientes áreas de la cooperativa supervisan su correcta ejecución, ejerciendo también un control detallado sobre las tareas de los vigiladores, que además deben consignar observaciones, requerimientos y sugerencias a través de reportes periódicos.

Establecidos formalmente, los protocolos implican una metodología clara y unificada sobre las reglas operativas que deben observarse en el servicio, permitiendo garantizar aún más las prestaciones de Norte SIS.

QUIÉNES REQUIEREN VIGILANCIA PRIVADA

Según indican los relevamientos de que se dispone en el mercado de la seguridad privada de nuestro país, los servicios que tienden a requerir los clientes presentan una clara segmentación de la demanda.

Esos segmentos se desagregan en “Empresas” (industriales y de servicios, grandes superficies comerciales, banco y entidades financieras, pymes y pequeños comercios), “Familias” (viviendas particulares/casas y consorcios de propiedad horizontal/complejos habitacionales), “Personas o individuos”, y “Sector público” (dependencias oficiales, empresas estatales, organismos autárquicos y descentralizados).

Por cierto, la naturaleza de los objetivos determina variaciones en cada prestación, en que se combinan la vigilancia física con los recursos tecnológicos de control.

EMPRESAS:

* Grandes empresas industriales: Controles de ingreso y egreso. Rondas. Garitas. Custodia de mercaderías en tránsito. Depósitos y almacenes. Trazabilidad de cargas. Transporte de caudales. Consultoría en seguridad.

* Grandes empresas de servicios: Controles de ingreso y egreso. Garitas. Transportes de caudales. Consultoría en seguridad.

* Grandes superficies comerciales: Controles de ingreso y egreso. Custodia de mercaderías en tránsito. Vigilancia de salones. Monitoreo de cajas y tesorería. Transporte de caudales. Consultoría en seguridad.

* Bancos y entidades financieras: En oficinas: servicios similares a los de las grandes empresas de servicios. En locales de atención al público: transportes de caudales, atención de ATM’s, custodia de garitas con armas.

* PyMES: Control físico, electrónco o combinado de predios
fabriles. Custodia de mercaderías en tránsito, controles de ingreso y egreso.

* Pequeños comercios: Control físico, electrónico o combinado.

FAMILIAS

* Viviendas particulares (casas y consorcios de propiedad horizontal): vigilancia física y rondas de video.

* Complejos habitacionales: Controles de acceso. Rondas. Monitoreo perimetral. Custodias.

PERSONAS

* Individuos: Custodias personales

SECTOR PÚBLICO:

* Dependencias estatales, empresas públicas, organismos autárquicos y descentralizados: Controles de ingreso y egreso. Garitas.

EL COSTO DE NO TENER VIGILANCIA PRIVADA

La secuencia de robos perpetrados en numerosas unidades habitacionales a lo largo del año forman parte de una costumbre que, por si no bastara, se lleva a cabo con tranquilidad y, con frecuencia, impunemente.

Esa posibilidad es tanto más viable en los consorcios adonde los delincuentes tienen libre el camino para su accionar delictivo, en la medida en que no disponen de vigiladores privados que aseguren la custodia de ese objetivo para protección de los departamentos.

Es lo que acontece en tanto edificio de Córdoba, adonde, al fin de cuentas, la calidad de vida consorcial incluye ese factor, que debería ser puesto en valor toda vez que se analizan los costos de las expensas.

La falta de conciencia sobre la necesidad de contratar servicios de vigilancia privada para control y prevención resulta considerablemente más costosa cuando se actúa sobre los hechos consumados, para evaluar los daños provocados.

La relación causa-efecto es evidente: sin vigilancia, el delito es más fácil.

Con distintas y efectivas modalidades, que podrían haberse evitado mediante guardias diurnas y nocturnas, los ladrones hacen de las suyas sin que nadie se los impida o al menos advierta su presencia para disuadirlos.

Lo que prevalece como método para ingresar a las unidades es la brutal rotura de las puertas de los inmuebles. Lo que sigue es el literal saqueo de los departamentos, no sin violentarlos en su interior.