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COOPERTIVA NORTE SERVICIO INTEGRAL DE SEGURIDAD - Calle Caseros 39, piso 7°, Oficina A, centro de Córdoba. Tel.: 0351-4264659 Constituimos una organización cooperativa que brinda servicios integrales de seguridad, a través de tareas de vigilancia, prevención y control. Garantizamos los más elevados estándares de calidad y confiabilidad, así como también firmeza legal, jurídica e institucional. Desde 1992, hemos crecido ininterrumpidamente en la prestación de servicios a prestigiosas empresas, entidades públicas tanto como privadas, consorcios y conjuntos inmobiliarios, cuya continuidad en el vínculo institucional testimonia sobre el valor de nuestra trayectoria.

OBJETIVOS BAJO LA LUPA…

Atenta y alerta, la capacidad de observación es una de las cualidades más preciadas de un vigilador, porque está en la base del procedimiento preventivo destinado a reducir las contingencias en contextos en que el riesgo siempre está como posibilidad. Es una aptitud de percepción y registro de lo que ocurre, pero también de anticiparse a lo que podría suceder.
 
De ahí que se diga que la efectiva custodia de personas y bienes requiere, en rigor, ojos de vigía. Desde esa perspectiva, en términos de seguridad integral, el control resulta esencial a la prevención de incidentes.
 
La combinación de aptitudes y actitudes de los guardias son determinantes en ese sentido, cualquiera sea la naturaleza del objetivo que se proteja: instituciones privadas y públicas, empresas, consorcios, grandes superficies, entre otros.
 
Si la observación es clave, no lo son menos el recorrido y la verificación permanentes por todos los sectores señalados para efectuar la vigilancia, sobre todo teniendo en cuenta los riesgos evaluados previamente y por lo tanto las posibilidades de mayor vulnerabilidad.

LA SEGURIDAD: LO QUE MÁS PREOCUPA EN CONSORCIOS

Un relevamiento efectuado en el marco de un informe de práctica profesional de la Universidad Siglo 21 y difundido por la Cámara de la Propiedad Horizontal de Córdoba indica que, para el 42 por ciento de los administradores de consorcios encuestados la seguridad representa el asunto más preocupante en un edificio.
 
Le siguen sucesivamente el bienestar, con el 33 %, y lo económico (20 %). En ese sentido, la muestra, basada sobre cincuenta administradores consultados, revela que el sistema de seguridad más empleado es el de guardias, en un 50 %; cámaras (22 %), alarmas y rejas (22 % cada uno).
 
En términos condiciones de seguridad, un 88 por ciento de los cincuenta administradores consultados para la muestra admitió haber tenido que afrontar los inconvenientes derivados de problemas que comprometían a bienes y personas.
 
El estudio señala que el 56 % de los administradores reconoció problemas en orden a la vigilancia de los consorcios. De donde la seguridad constituye un asunto primordial para quienes gestionan inmuebles de propiedad horizontal.
 
El relevamiento concluyó, por lo demás, en que “hay una cierta tendencia a actuar después del hecho, es decir: falta el concepto de prevención”.

VIGILAR ES PREVENIR

Todo sistema de vigilancia que se precie (sea únicamente física o bien combinada con recursos de la seguridad electrónica) tiene sentido en la medida en que sea, antes que nada, preventiva.

Ese atributo es vital en todo objetivo, cualquiera sea su naturaleza, esto es: en edificios, residencias particulares, countries, barrios cerrados, empresas e instituciones.

De lo contrario, la vigilancia no sería efectiva para reducir al máximo posible las situaciones de riesgo, que, como se sabe, se han exacerbado por distintas razones en nuestra sociedad. Y que se reflejan, sobre todo, en la creciente demanda de protección para evitar distinto tipo de delitos, como, por caso, hurtos, robos, atentados contra las personas, entre otros.

Contextualizada de acuerdo con las características de las ciudades contemporáneas, señaladas por el crecimiento de la criminalidad incluso oficialmente no registrada, la vigilancia privada ha llegado para quedarse.

Más aún, día a día expande sus prestaciones en proporción a las limitaciones de las fuerzas policiales para garantizar la seguridad fuera del denominado “espacio de lo púbico”

Si el incremento de los riesgos se ha tornado cada vez más preocupante, tanto más imprescindible ha de ser la necesidad de preservar bienes y personas. Tanto más apremiante también el requerimiento de tranquilidad, un valor que, en las actuales circunstancias, define lo que se ha dado en llamar “calidad de vida”.